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Salud

Yo también la dejo

Nota importante: Lo que vas a leer es MI propia experiencia. Hablo de lo que yo he vivido y he sentido. La decisión tomada es también propia y en ningún momento se le dice a nadie que tenga que tomar la misma.

 

Solía pertenecer al grupo de mujeres a las que le sentaba fatal tener la regla. Ese tipo de mujeres que no podía salir de casa durante esos días, que se mareaba de repente y que ni el ibuprofeno le menguaba los dolores.

Era el tipo de mujer a la que le duraba 7 o más días la regla y sangraba en abundancia.

También era el tipo de mujer a la que le cambiaba el humor de repente. Podía estar riendo a carcajadas, como llorando sin parar.

Aquello tenía que acabar, por mi bien y por los de mi alrededor, así que decidí ir a la ginecóloga.

Me hice análisis y ecografías y todo parecía estar bien. De hecho, estaba todo perfecto.

Era una mujer de ciclos cortos, por eso la regla me venía casi cada dos semanas, pero no era nada malo. Simplemente, una condición. Hay mujeres de ciclos largos y mujeres de ciclos cortos. Yo formaba parte del segundo grupo, sin más.

Pero a mi no solo me preocupaba la sangre, también me preocupaban esos cambios hormonales que la mayoría de veces no podía ni sabía cómo controlar.

Así que decidí empezar a tomar la píldora para ver qué pasaba y qué efectos producía en mi cuerpo. Sabía que tenía y tiene efectos secundarios (negativos), pero me interesaban, sobretodo, los positivos.

Empecé a tomar unas pastillas (de las cuáles no puedo decir el nombre, pero empiezan por la letra Y)  y a los pocos meses las tuve que dejar. La experiencia fue bastante horrible.

Sé que el cuerpo empieza un proceso “artificial” y tiene que acostumbrarse a ese cambio (bastante heavy) que le hacemos pasar aquellas que empezamos a tomar la píldora, pero no me convencía estar sangrando durante casi un mes, estar perdiendo peso casi constantemente y tener unos cambios hormonales casi peores de los que tenía.

Llamadme impaciente, pero después de cuatro meses no notaba ningún cambio positivo en mi cuerpo gracias a la píldora. Que me creciera el pecho no era un cambio que considerase positivo, la verdad. Eso era lo de menos.

Acudí a la ginecóloga otra vez comentándole la situación y me cambio las pastillas. Dejé de tomar ésas (de 0,2mg) a tomar otras, las D******* (de 0,3mg). Se ve que mi cuerpo no estaba absorbiendo bien las hormonas que me daban las pastillas. Vamos, que las Y** no estaban funcionando y mi cuerpo necesitaba más hormonas.

Noté cambios super favorables, en relación a las primeras pastillas, pero todavía tenía que sentir los cambios que yo quería sentir.

Llevo tomando las nuevas pastillas 6 meses y puedo decir que la regla la tengo bastante regular, no tengo casi granitos en la cara (tampoco tenía muchos antes) y mis cambios hormonales eran casi inexistentes al principio.

No subí de peso, no retuve líquidos, no me creció el pecho, ni noté ninguno de todos esos efectos secundarios de los que todo el mundo habla.

Pero sí que empecé a pensar en dejar la pastilla un mes después (equisde) de empezar con las nuevas.

La ginecóloga no me “dejó”, diciéndome que sí me iban bien las pastillas, para que iba a dejarlas. Y tiene toda la razón. Las nuevas pastillas me iban genial y podríamos decir que vivo muy bien con ella.

El único problema es que durante todos estos meses, he cambiado. He empezado a descubrirme como persona, como mujer y a intentar 100% sentirme y vivir mi condición, con todo lo que eso conlleva.

Por este motivo, he decidido dejar de tomar la pastilla anticonceptiva y ver qué pasa.

He leído por ahí que hay que prepararse antes de dejarla, pero gente de mi alrededor que la ha dejado no ha notado ningún efecto brusco.

Obviamente, esto demuestra que, tal y como dice el tópico, cada cuerpo es mundo y lo que sienta una persona, no tienes porque sentirlo tú.

Yo llevo un mes preparándome mentalmente. Físicamente, no tanto, para que nos vamos a engañar, pero considero que ésto es más una preparación mental que física.

Además, y esto no es publicidad, durante este mes he estado leyendo LUNA ROJA de Miranda Gray. Lectura muy recomendada para todas aquellas que deseen conocerse a sí mismas y con ello sus ciclos menstruales y todo lo que se nos ha ocultado durante siglos.

Empezar a leer este libro, porque todavía sigo en ello, ha sido mi forma personal de prepararme antes de dejar la píldora, pero también es cierto que eso es algo muy personal. Cada una se sabe y se entiende y cada una debe escoger la mejor forma para ella (al igual que si decide no prepararse para ello).

Así que, debido a este pequeño, gran o ningún cambio que puede tener mi cuerpo, mis hormonas y mi yo en general, he decidido aportar mi granito de arena a todo este tema de dejar de tomar la píldora y lo que sucede (o no) durante y después de ello, de la forma más sincera y detallada que pueda.

 

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#YOTAMBIÉNLADEJO

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