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Mi experiencia con la depilación láser #9

Empiezo esta nueva entrada un poco enfadada, pero antes de explicaros mi enfado os sitúo.

 

Como ya dije en la entrada anterior, he añadido una zona nueva de la que librarme del pelo y la segunda sesión no me coincidió con el resto del cuerpo, así que voy a explicaros cómo fue esa segunda sesión y luego ya paso a contaros el resto.

 

Bien, pues, aquel día me dejé las gafas de extraterrestre en casa. Las gafas de extraterrestre, que digo, son las que te tienes que poner para hacerte la depilación láser.

 

Dónde voy yo, que es aquí, en su momento, al salir del confinamiento basically me dijeron que, por la COVID, las gafas tenías que pagarlas y quedártelas tú. Me pareció correcto e higiénico. Ningún problema.

 

Teniendo en cuenta que en la competencia, las gafas te las dan y no tienes que pagar absolutamente nada por ellas… me cabrea bastante y ya empiezo a tener un pequeño problema con el centro.

 

Como os decía, me las dejé. La única vez que me las he dejado. Ni tiempo me dieron para respirar que ya me pedían los 5€ que valían esas gafas de extraterrestre. 

 

¿Y que c*** voy a hacer yo con dos gafas de estas? 

 

Es lo que pensé yo en su momento, asfixiada de calor y cagándome en todo.

 

5€ por literalmente dos minutos (si llega) para pasarme el láser por el bigote. 

 

En serio, ¿me hacen pagar 5€? El negocio no está en la depilación láser. Está en las p**** gafas y en la crema que te venden, haciéndote creer que es la mejor del mercado (que quizá lo es, pero ya no me creo nada).

 

Bueno, pues yo enfadadísima entro en la salita con la chica que me va a atender, y nada más entrar me dijo que se estaba mareando. TÓCATE. 

 

Me arrepentí más de cinco veces en haber empezado la láser en el bigote en este sitio, pero bueno, ahora tengo que apechugar con las consecuencias, con dos gafas de extraterrestre en mi cajón y con unas siete sesiones que me quedan, solo del bigote xD. 

 

Ya dicen que tienes que tomarte la vida con filosofía, ¿no?

 

Anyway, vayamos a por el resto del cuerpo y tercera sesión del bigote, que esto fue otro día. 

 

Pues ya ha llegado el día y aquí estoy, contándote mi penúltima sesión con la experiencia láser, que no va a ser la última porque por lo que se ve hay pelos pa’ dar y vender, pero bueno, que no cunda el pánico.

 

Esta vez no me he olvidado las gafas. Creo que no volveré a olvidármelas nunca más. 

 

Hoy tocaba sesión completa y no me ha dolido absolutamente NADA. He tenido más frío y cosquillas que otra cosa. 

 

La mujer que me ha atendido, muy maja, me ha puesto una toalla encima para no costiparme en pleno julio debido al aire acondicionado a tope que tienen puesto y me ha medio jurado que la máquina estaba a tope de potencia y ahí es cuando le he preguntado yo:

 

¿Cuándo ya no hay pelo, aunque la máquina láser esté a tope, no se siente nada? 

 

Y efectivamente así es.

 

Si no hay pelo, por mucho que te pasen el láser, no vas a sentir nada (más que frío o cosquillas) porque no hay pelo que quemar, you know

 

Una pu****, vamos, porque sientes que estás perdiendo una sesión (y ya me ha pasado varias veces) y claro, a ver, yo personalmente, y no sé porqué, me veo bastantes pelos y llevo ya muchas sesiones de láser. 

 

No es algo que me preocupe en exceso, pero me da un poco de rabia porque así es como te retiene el centro para seguir comprando sesiones y gastarte el dinero. Aun así, hoy me han dicho que si el pelo es más clarito en según que zonas, tarda más en irse, si la zona es hormonal también… depende del cuerpo de cada uno. 

 

Así que, como decía antes, mi experiencia todavía no acaba aquí, ya que tengo seis sesiones más para las ingles y el perianal (olé). Por suerte, de las otras zonas me libro y supongo que habrá que hacer recordatorios una vez al año o algo así… un no parar, vamos. 

 

¡Os cuento a la próxima!

 

xoxo

 

Irene

 

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