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MI EXPERIENCIA CON EL LACTO VEGETARIANISMO #2

Decidir ir a la nutricionista, sabiendo que iba a entrar en una dieta más o menos «estricta», no fue algo que decidí de un día para otro. En mi vida había hecho ni seguido ninguna dieta, porque para empezar no lo había necesitado y para acabar, las cosas que me gusta(ban) eran poquísimas. Así que hacer una dieta en mi caso era una utopía.

 

Pero aquí estoy, un mes después, al pie del cañón con LA dieta.

 

Antes de nada, a ver, la dieta, si realmente me seguís (sobretodo en Instagram), 
no es 100% lacto vegetariana (ya lo dije). Sigo comiendo pescado y huevos (mandado por la nutricionista), así que nada más que decir. 

 

¡SEGUIMOS!

 

Bueno, al pie del cañón no sé, porque como todo ser humano metido en dietas, a veces nos las saltamos (y quién diga que no, miente).

Pero no estoy aquí para todo esto que os estoy diciendo. Estas entradas las escribo con la intención de contar mi experiencia siguiendo una dieta y de ser (yo misma) y hacer que los demás sean conscientes de la importancia de nuestra educación nutricional y de que independientemente de si hacemos dieta o no, o comamos lo que comamos, debemos sentirnos 100% bien después.

 

CAMBIOS QUE NOTÉ AL EMPEZAR LA DIETA:

 

Los cambios fueron bastante notables, la verdad y yo flipaba.

Ya sabéis, si habéis leído la primera parte, que la dieta no contiene carne, aunque yo seguía teniendo en el congelador así que hasta hace poco seguí comiendo pollo y pavo, pero súper poco y quizá un día cada dos semanas.

En relación a este tema, yo siempre había pensado que al dejar de comer proteína animal, perdías mucha energía, te cansabas más, etc… (vamos, lo que suelen decir por ahí), pero no.

Antes he dicho que flipaba porque la realidad es que no me he sentido nunca cansada por no comer carne, ni con menos energía de lo normal. De hecho, todo lo contrario. He estado muy activa y me he sentido SUPER FELIZ.

 

En mi caso (siempre hablo desde el punto de vista de MI CASO PARTICULAR), tengo que comer sí o sí 5 veces al día, así que para mi, ahora mismo, como más que nunca.

Esto lo que hace es que evita que me quede con hambre, pero a veces es inevitable.

Solución: Añadir más cantidad de los ingredientes. Como me dijo mi nutricionista: «Ante la saciedad y el sentirnos llenos, no hay medidas que valgan».

 

Otro de los cambios o cosas que me han pasado en este mes es que ha habido momentos en los que me he sentido mareada y/o con ganas de vomitar. Lo curioso es que me pasaba después de comer pimientos y cebolla crudos, en las ensaladas sobretodo. También he llegado a notar que cuando comía demasiada verdura cruda no me sentaba muy bien y me repetía. 

Solución: Cocinar la verdura.

 

Esto no es un cambio en sí, pero es algo relacionado con mi propia educación nutricional.

Al llevar a cabo esta dieta, he llegado a comer cosas que nunca imaginé que iba a comer ni mucho menos que iban a gustarme.

Ha habido casos que el plato no me ha gustado nada, y me lo he comido a desgana y otras que he disfrutado comiéndomelo (incluso cocinándolo, cuando no me gusta nada cocinar).

Cuando comía a desgana, me di cuenta que hacer una dieta no supone comer lo que se te ordena, te guste o no.

Me dije a mi misma que para hacer una dieta así, no la iba a hacer. Así que lo primero que hice fue comunicárselo a mi nutricionista, y obviamente me ha cambiado todo lo que he visto que no me gusta.

Hay que tener muy claro que si no te gusta algo, aunque sea muy bueno para la salud; si no te sienta bien o si simplemente ese día no te apetece comer eso, no tienes porque hacerlo.

Hay millones de alimentos que pueden sustituirse entre ellos, así que no tiene sentido alguno hacer una dieta a desgana.

Las dietas si se hacen hay que hacerlas a tu gusto y dietas con las que cuando estés comiendo te sientas bien contigo mismo/a y con la comida.

 

Situación actual: Me alegro un montón que muchas personas estén siguiendo a @ireneeatinghealthy y que estén cogiendo ideas para sus platos. Es importante decir que  todos los platos que subo no son ni para adelgazar ni subir peso. Es un menú nutricional sano y libre de carne

Esto lo digo porque mucha gente se piensa que hago la dieta para subir de peso, pero no es 100% así. La dieta, vuelvo a repetir, es para aprender a comer sano y educarme nutricionalmente. Por lo tanto, podéis perfectamente rehacer esos platos o inventaros unos nuevos en base a ellos. 

De todas maneras, y ya puestos a compartir esta parte de mi vida con el mundo, ya comenté que mi metabolismo es super hiper mega ultra rápido y que a pesar de comer 5 veces al día, las cantidades que como y todo lo sano que llego a comer, me he adelgazado 300 gramos. Para unos será una miseria, pero entendamos que para otros, nos supone mucho. 

Si alguien lee esto y le pasa algo parecido a mi, la recomendación que me ha dado mi nutricionista es añadir una rebanada de pan en cada comida y en algunos casos aumentar la cantidad de ingredientes. 

 

PD. He empezado un nuevo menú nutricional, así que en mi instagram empezaréis a ver nuevos platos 🙂

PD 2. Próximamente, subiré un listado de alimentos que a mi me ha sido muy útil para saber que es cada cosa y espero que os sirva también a vosotros/as.

 

¡Nada más por hoy!

XoXo

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